SALON DE GINEBRA 2010: AUTOS CAROS Y CARAS BONITAS Al igual que los clásicos desfiles de moda que hemos visto en el Madrid Cibeles Fashion Week, las coloridas pasarelas de los stands del sector automotor en el Salón de Ginebra, además de rejuvenecer nuestro espíritu, deleitan los ojos y atizan el corazón. En pocas palabras, nos ayudan a observar los automóviles con ojos de niños y a mirar las niñas con ojos de adultos. Es que en esta reciente exhibición del mundo del automóvil, no solo estaban los modelos más recientes y encumbrados del sector, sino también las modelos más bellas, más jóvenes y mejor vestidas de Europa. En este frío marzo, las había blanquitas, muy blanquitas, también negritas, muy negritas, mezcladas con asiáticas y amerindias. Todas luciendo atuendos muy interesantes, que unían lo deportivo con lo clásico y lo formal con lo informal.  En este aspecto, todas las caras bonitas lucían atuendos muy interesantes: ropa, zapatos, collares y aretes que engalanaban una pasarela multicolor donde se reflejaban las actuales tendencias de la vapuleada industria automotriz. Los motores fueron, sin duda, los grandes protagonistas de los nuevos lanzamientos. Cilindrada, caballos, par motor, son datos que atraen la atención de los profesionales. Pero, más allá de todo lo que ocultan bajo el capó, estos automóviles sencillos y opacos, aunque a veces, también estrafalarios tienen mucho que decir a través de los colores de sus carrocerías, de sus líneas exteriores, de sus neumáticos y equipamiento. La mayoría de los que este año deslumbraron en el Palexpo ginebrino anclado en el entorno del exclusivo lago Lemán, en pocos meses, no obstante sus precios altos, serán protagonistas en las calles, avenidas y carreteras de todo el mundo.
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